El Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) revela que el ejército pudo haber estado metido hasta la cocina del caso de la desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, pues en la presentación de su 3o informe revelaron que gracias a documentos desclasificados por la intervención directa del presidente, pudieron constatar que elementos de la Sedena, de la Marina, así como personas que trabajaban en la Semefo y el sistema de vigilancia C4 mantenían estrechas relaciones con el grupo criminal Guerreros Unidos.