El presidente Andrés Manuel López Obrador anunció un posible acuerdo presidencial con el que la Guardia Nacional pasará a ser un brazo de la Sedena. De esta manera, no tendría que ser aprobada por el legislativo. Para algunos analistas esto es un “fuera máscaras” de una institución que nunca pretendió ser civil. ¿Qué significa esta decisión en el marco de las críticas a la estrategia nacional de seguridad?