A la segunda vuelta llegaron dos personajes totalmente opuestos: Gustavo Petro, un economista de izquierda y ex militante de la guerrilla del M-19, y Rodolfo Hernández, un empresario de la construcción al que medios como CNN han llamado el Trump colombiano, por su intención de nombrarse como un outsider de la política y participar con su propia fortuna en la campaña.