Jorge Winckler llegó a la fiscalía en 2016 junto con el gobierno del panista Miguel Ángel Yunes Linares, quien entró después del rapaz gobierno de Javier Duarte cuyo desvío de recursos le dejó al estado una deuda de 45 mil millones de pesos. Winckler emprendió una cruzada muy aparatosa contra los colaboradores de Duarte cayendo incluso a veces en excesos, entre ellos el presunto secuestro y tortura de un chófer para obtener información.