La famosa Laguna de los 7 colores ha perdido sus tonalidades de azul y ahora es un enorme charco gris. Este desgaste se debe a la contaminación de las zonas agrícolas que han nacido en los últimos 20 años, en especial debido a Salamanca, una comunidad menonita que abusa de los agroquímicos. Los conflictos por el territorio son cada vez más frecuentes en la Riviera Maya.