Rosario Ibarra de Piedra fue una incansable luchadora social. Comenzó a buscar a su hijo en 1975 y lo siguió haciendo hasta el día de su muerte, este fin de semana. Su vida fue un eterno activismo por los derechos humanos, contra la represión y a favor de la liberación de los presos políticos. Incluso fue la primera mujer candidata a la presidencia en 1982.