Hay relatos en nuestras familias, que de alguna manera condicionaron la vida, el hogar, las relaciones, las decisiones, los desenlace. Historias tan significativas, que marcan los hogares.
A veces solemos atravesar la vida, sin haberlas reconocido, sin poder percibirlas. O si sabemos cuales son y pensamos que ya es una historia pasada y superada. Pero a través de la historia de José, el Señor quiere realizar en nuestras vidas un diagnóstico para evidenciar si, en nosotros, hay heridas que no fueron tratadas y así poder sanarlas.