El YO SOY, nos hace un llamado Santo.
Está invitación cargada de gracia tiene como objetivo el privilegio de ser parte de los propósitos que Dios va a llevar adelante con su pueblo en este tiempo.
Dios está llamando nuestra atención y depende de nosotros tomar la decisión de aceptar las cosas buenas que El ya dispuso de antemano para que las hiciéramos.
Ahora, si vamos a dar el siguiente paso debemos quitarnos las sandalias del pecado, renunciando a lo impuro en nuestras vidas.
Josué 3:5 (NTV)
Entonces Josué le dijo al pueblo: Purifíquense, porque mañana el Señor hará grandes maravillas entre ustedes.