Los hijos aprendemos de los Padres. Caminamos muy parecidos, nos expresamos parecidos, seguimos ciertos pasos de acuerdo como lo hemos aprendido. Lo que hacemos, podemos enseñarlo. Y lo que aprendemos, y enseñamos siempre podemos mejorarlo. Si tenemos esa capacidad, cuanto más responsables somos de enseñar y de modelar la fe. Algo a lo que todos tenemos acceso, algo de lo cuál estamos rodeados. Veamos a través de esta Palabra, 3 objetivos claros de las familias que avivan.