Podemos decir que algo es satisfactorio cuando puede despejar una duda, queja o reparar un agravio. Y a su vez es grato, agradable o próspero.
La protección y la riqueza son cosas que el mundo busca por distintos medios, pero que solo en Dios se pueden encontrar y garantizar.
Caemos en la ansiedad de pensar que lo que nos falta, nos afecta y la insatisfacción nos hace sentir inseguros.
Calma, Dios dice: te conozco, tu recompensa va ser muy grande y te quiero mostrar una realidad dónde el final de tu historia siempre es bueno, porque yo voy a estar desde el principio a tu lado en el proceso.