Los cambios tienen dos caras, uno que se da en lo externo y otro que se da en lo internó. Los cambios internos se caracterizan por procesos continuos y de largo plazo.
La búsqueda del cambio está ligada a la decisión de ser enseñados para poder experimentar la verdad, que genere una marca de carácter trasversal en nuestras vidas.
Cristo quiere ocupar su lugar pero se vuelve un estorbo cuando nuestro corazón es un depósito de miserias.
Debemos preparar la tierra y generar expectativas de lo que Dios va a hacer. Necesitamos perseverar en el cambio, es nuestra responsabilidad!