Sorpresa. Daniel Romero
Aquel día iba a ser recordado por varios motivos. El primero, porque era el septuagésimo cumpleaños de mi abuelo. Lo habíamos preparado todo: los globos, la tarta, los matasuegras…
Toda la familia estábamos allí, esperando a que el abuelo llegara a casa para gritar "¡Sorpresa!".
Se oyó el ruido de las llaves. Nos pusimos en posición.
- ¡Sorpresa! - gritamos todos al unísono.
En el rostro del abuelo apareció una expresión de desconcierto y miedo.
- ¿Quiénes sois? ¿Qué hacéis en mi casa?
Aquel día fue recordado por varios motivos. El primero de todos, porque fue el septuagésimo cumpleaños de mi abuelo. El segundo, porque descubrimos que mi abuelo tenía Alzheimer.