Entre risas, mates y ladridos de perro tuve el placer de filosofar con una persona vital en mi vida. Debatimos nuestros distintos puntos de vista relacionados a un tema tan antiguo y a la vez subjetivo como es el amor. Fue más que nada una sesión de terapia pero me encantaría que me acompañen en esta bitácora que fue para mi tan difícil de grabar y explayarme.