El ataque a la central nuclear de Zaporiyia, la más grande de Europa, despertó el peor de los temores: la posibilidad de una nueva catástrofe nuclear. Naciones Unidas calificó el ataque como “inaceptable e irresponsable”, mientras el gobierno ucraniano acusó terrorismo nuclear. 1,2 millones de personas ya han dejado Ucrania, escapando de la guerra. Mientras, las tropas rusas siguen avanzando por el sur.