La mejor manera de afrontar la viudez es resignificar tu propia vida. Es importante saber que hay cosas que se deben evitar como: aislarse o guardar las cosas de la persona que ya no está. Afrontar éste estado de ánimo depende de cada quien, depende del cariño, del amor, de la cercanía que tenga con la persona que se ha ido. Lo primero es la aceptación, quedarse con las cosas que causan felicidad, rodearse de la familia y las amistades como red de apoyo y hacer nuevas actividades, nos dice Margarita Jonguitud, Doctora en Psicoterapia Gestalt y Tanatóloga.