Listen

Description

La inteligencia artificial está transformando la salud mental al ampliar el acceso, facilitar la prevención y apoyar la detección temprana de síntomas, especialmente en poblaciones jóvenes y subclínicas. Sin embargo, sus beneficios solo son reales cuando se usa con límites claros, supervisión humana y criterios éticos. La evidencia actual es mayormente de corto plazo, por lo que el uso indiscriminado conlleva riesgos como errores clínicos, mala gestión de crisis, sesgos y vulneraciones de privacidad. Por ello, el enfoque responsable apuesta por un modelo de inteligencia híbrida, donde la IA acompaña en los primeros niveles del cuidado y el terapeuta conserva la responsabilidad clínica, protegiendo la alianza terapéutica y el cuidado humano que ninguna tecnología puede sustituir.