La madurez no es proporcional a edad, a la alegría, a género, a estados anímicos, madurar es una determinación importante que nos proyectará a una vida provechosa y de legado. Andrés Dallos es un conferencista polifacético que ha trascendido en múltiples auditorios en diversos países, con un mensaje puntual y contundente impregnado de un mensaje espiritual.