Según los datos que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público reportó por última vez en 2022 sobre la distribución del pago de impuestos por hogares y personas, la población más pobre pagaba 34.35% de su ingreso en impuestos a pesar de no pagar ISR y los más ricos el 53.71%. Esto quiere decir que quienes más producen tienen que “donarle” casi la mitad de sus ganancias