En la Persia antigua el término no solo se aplicaba a jardines «paisajísticos», sino especialmente a tierras de caza real, la forma más primitiva de reserva salvaje. De aquí se adoptó el vocablo pairidaeza, en el zoroastrismo, para designar el lugar junto a Ahura Mazda al que estaban destinadas las almas más virtuosas tras el Juicio Final, dentro de la escatologia fundada por esta religión arcaica. En diversas culturas en contacto con la naturaleza, el paraíso se describe como una tierra de caza eterna, y no solo en las de cazadores nómadas, sino también en las esencialmente agrícolas (por ejemplo, los Campos AHaru egipcios o los Campos Elíseos griegos). Acompaña a Marco Díaz en este nuevo episodio no dejes de darle a la campanilla y descargar visita PATREON Y HAZTE MIEMBRO FUNDAMENTAL.