En esta edición Pablo Cozar y yo, reivindicamos la que en nuestra opinión es una pequeña joya del cine de acción de finales de los ochenta: Depredador 2 Stephen Hopkins supo realizar una versión violenta y agresiva de este ya mítico alienígena cazador y conformar una secuela digna de uno de los grandes clásicos del género de los ochenta. Esperemos que os guste.