Arrancamos un nuevo ciclo en el programa, un viaje delicioso por ese cine erótico suave que marcó una época, que despertó curiosidades y que, entre transparencias y susurros, ayudó a abrir puertas en una España que empezaba a quitarse complejos. Bienvenidos a “La Mandanga Soft”. En este primer capítulo nos sumergimos en una película fascinante, valiente y polémica: Me siento extraña (1977). Un título que mezcla melodrama, erotismo sugerido y una historia de amor entre dos mujeres en plena Transición, cuando el país aún no sabía muy bien cómo mirar estos temas. Protagonizada por Rocío Dúrcal y Bárbara Rey, la película se convirtió en una rareza dentro del cine español: demasiado atrevida para los sectores conservadores, demasiado melodramática para los amantes del destape, demasiado moderna para su tiempo… y, precisamente por eso, absolutamente irresistible.