Esta meditación es un espacio para enviar luz, calma y amor a un ser querido que lo necesita. Un momento para conectar desde el corazón, sostener a la distancia y recordar que la intención también es una forma de presencia.
A través de la respiración y la visualización, te invito a ofrecer energía de cuidado, sin cargar con lo que no te corresponde, honrando tu propio bienestar mientras acompañas.
Puedes hacerla pensando en alguien específico o simplemente abriendo el corazón a quien hoy necesite ser sostenido.
Que esta práctica sea un gesto de amor, para el otro y para ti.
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Mica.