Jesús Nos Revela la intimidad de Dios, que es Padre, Hijo y Espíritu Santo, sin dejar de ser un Único Dios.
Y nos Revela que, por la Gracia Bautismal, nos hacemos hijos del Padre y hermanos de Cristo, por la acción del Espíritu Santo.
Procurar comportarnos con la dignidad de hijos del Padre Eterno