Siempre decimos que algo es para adultos o hay que madurar pero, ¿hasta qué punto eso es positivo? Cuando somos jóvenes nos esforzamos en que los demás nos vean como alguien maduro y empezamos a negarnos "cosas de críos", en cambio cuando ya alcanzamos esa adultez miramos al pasado pensando en las cosas que de niños nos hacían reír, o ese plato de comida que nos hacía felices. Ahora en cambio todo ha de ser productivo y si no lo es se llama procrastinar y hay que ganar dinero con el tiempo libre, olvidándonos de que quizás la esencia de que esa partida con los colegas o ese rato de no hacer nada no consiste de producir dinero, sino recuerdos, momentos y un largo etcétera para ser felices ese rato sin la molestia de sentirnos culpables por no estar generando beneficios materiales.