El tabernáculo fue levantado y ungido; Aarón y sus hijos fueron santificados; la nube de la gloria del Señor llenó el tabernáculo.
En este capítulo encontramos al tabernáculo ya instalado. Teniendo en cuenta que ya hemos comentado los detalles significativos de cada elemento del mobiliario del tabernáculo y de las vestiduras de los sacerdotes, (desde el punto de vista de su aplicación espiritual para nosotros como creyentes en la actualidad), solamente quisiera tratar un asunto, entre los mencionados en este capítulo. Cuando Moisés erigió el tabernáculo en el desierto, en el campamento del pueblo de Israel, sucedió algo asombroso.