pues "Es Dios quien obra en nosotros el querer y el obrar" (Flp 2,13). Tú eres quien nos ha de arrancar de raiz este cáncer que llevamos dentro, este hombre podrido que somos. Tú eres el autor del hombre nuevo, "creado a imagen de Dios, en justicia y santidad" (Ef 4,24)