Nación humanista.
Muchos ratones de ciudad soñamos con dejar la gran urbe para vivir con más calma y, quizá, cultivar aquellas pasiones e intereses que pusimos en pausa por estar correteando la chuleta. Lo creemos un sueño distante, pero ¿y si fuera posible? En este mensaje a la Nación platicamos con Gabriel Salcedo, publicista, fotógrafo, montañista, panadero y lo que se vaya acumulando, quien dejó la vida citadina para irse a Veracruz, cerca de la montaña y los bosques. ¿Qué nos impulsa a regresar a la naturaleza (y no hablamos de correr a abrazar árboles y cantarle a la Pachamama en Tulum)? La experiencia de Gabo (pa’ los cuates y para ustedes, queridos alternautas) nos recuerda que se puede vivir con creatividad y conexión, que hay cabida para una existencia auténtica mucho más satisfactoria que pasar dos horas encerrados en el tráfico. Una conversación sobre el arte y la vida, y cómo estos se pueden reconciliar y enriquecer con la tecnología sin perder la esencia que nos vuelve humanos. En resumen, una chulada de episodio. Corran por su taza de café o cacao orgánico, pónganse cómodos y disfruten de esta Nación humanista.