La naturaleza es como una gran familia de la que todos formamos parte. Imagina que los árboles, las flores, los animales y nosotros somos como primos o hermanos que viven en la misma casa gigante llamada Tierra.
Cuando pasamos tiempo al aire libre, jugando en un parque, escuchando el canto de los pájaros o sintiendo la brisa en nuestra cara, es como si estuviéramos abrazando a nuestra familia natural. Nos hace sentir felices, tranquilos y llenos de energía.