Escucho a un padre tranquilizando a su hijo mientras le cuenta sobre un trastorno de salud que tiene. Le dice: "Tranquilo, no es grave. No dejes que tus miedos agranden la situación". Entiendo que este es un criterio válido para afrontar cualquier situación adversa o difícil: mantener una actitud sana que evite magnificar lo que está sucediendo. Este enfoque se aplica en todas las dimensiones de la vida, y siempre tener fortaleza.