Durante mucho tiempo, la narrativa de la producción llevó a las personas a despreciar las vacaciones, viéndolas como un tiempo de ocio improductivo. La idea dominante era estar produciendo todo el tiempo con todas las fuerzas posibles. Hoy sabemos que el ocio es una necesidad fundamental; para vivir con felicidad, necesitamos satisfacerla. Diversos estudios han demostrado que para que haya más productividad, deben existir periodos de descanso. Estos periodos permiten recuperar fuerzas, despejar la mente y conectarse con otras realidades que generan sentido en la vida, como la familia, los amigos y las actividades recreativas. Por eso, ahora que muchos estudiantes salen de vacaciones, vale la pena recordar los beneficios que algunos expertos nos proponen: