la Biblia dice en Filipenses 4:6-7: "Por nada estén afanosos antes, bien en todo mediante oración y suplicas con acción de gracia sean dadas a conocer sus peticiones delante de Dios"
Tres verdades biblícas sobre el afán y la ansiedad en este pasaje:
Verdad número uno: El hecho de ser cristianos no significa que no vamos a batallar con el afán y con la ansiedad. Lo que significa es que ahora tenemos unas nuevas armas o unas nuevas herramientas para pelear contra ellas.
Verdad número dos: Tenemos una gran tentación a lidiar con el afán y la ansiedad en nuestras propias fuerzas, pero debemos recordar que somos débiles y eso debe impulsarnos a buscar la ayuda del Señor.
Verdad número tres: La oración persistente es la forma en la que comunicamos a Dios que dependemos de él y él, en respuesta, nos da descanso y paz en medio de nuestras más profundas ansiedades.
Amén.