Para alguien, cruzar algunos límites podría significar dejarse llevar, para otra persona podría significar ser capaz de contenerse. Por supuesto, mucho de esto está conectado con nuestros miedos generados por las experiencias y relaciones que observamos a nuestro alrededor, pero quizás el truco, para todos, pueda ser permitirnos algunas fases diferentes en las que experimentarnos a nosotros mismos en una dirección y en otro, otro, preparándonos para el impacto, porque a veces, incluso podría hacernos daño. Sin embargo, sin tener miedo de experimentar con un elemento que formará parte del bagaje fundamental que necesitaremos cuando nos encontremos decidiendo si tomar un camino a seguir y con el que en un momento determinado tendremos que lidiar.