Había una vez una oveja y una cabra que vivían en un campo en España. Era el mes de agosto y hacía mucho calor. La oveja y la cabra estaban buscando un lugar fresco para descansar. De repente, vieron un árbol grande y frondoso en la distancia. Corrieron hacia el árbol y se acurrucaron debajo de él para escapar del sol abrasador. Mientras descansaban, la oveja y la cabra comenzaron a charlar. La oveja dijo: “¡Qué calor hace hoy! Me pregunto si alguna vez lloverá”. La cabra respondió: “No te preocupes, seguro que lloverá pronto”. Justo cuando terminó de hablar, comenzó a llover. La oveja y la cabra se sorprendieron y se alegraron de haber encontrado refugio bajo el árbol. De repente, escucharon un ruido extraño. Miraron hacia arriba y vieron a un pájaro carpintero picoteando el tronco del árbol. La oveja y la cabra se preocuparon porque pensaron que el pájaro carpintero podría dañar el árbol y hacer que cayera sobre ellos. Decidieron buscar otro lugar para descansar. Caminaron por el campo hasta que encontraron una cueva fresca y oscura. Se acurrucaron juntos en la cueva y se durmieron. Cuando despertaron, el sol se había puesto y había comenzado a refrescar. La oveja y la cabra se sintieron felices de haber encontrado un lugar seguro para descansar.José Pardal