Listen

Description

Al volver los discípulos del monte de los Olivos, recluidos en el Cenáculo, perseveraron juntos en oración. Después de esta novena, la más solemne de todas, tuvo lugar el suceso milagroso que coincidió por especial providencia el mismo de la Pentecostés judía. Eran como las 9 de la mañana, cuando de repente, sobrevino un estruendo del cielo. Y se les aparecieron lenguas repartidas como de fuego que reposaron sobre cada uno de ellos. Y viéronse todos llenos del Espíritu Santo, comenzando a hablar otras lenguas, a impulsos del Espíritu Santo.