El equinoccio de Aries, que marca el inicio del año astrológico, nos invita a la introspección y a conectar con nuestras emociones. La influencia de Mercurio y Venus retrógrados nos llama a revisar nuestros patrones de pensamiento y acción, especialmente en las relaciones. Marte en Cáncer, regente del equinoccio, enfatiza la importancia del mundo interno y la necesidad de equilibrar la acción con la emoción.
Este equinoccio nos recuerda que la repetición de patrones puede ser limitante y que es necesario cambiarlos para adaptarnos a las nuevas circunstancias. La escucha activa, la flexibilidad y la capacidad de cuestionar nuestras "verdades" son claves para navegar este período. Quirón en Aries nos recuerda la importancia de aceptar nuestras vulnerabilidades y aprender de las experiencias pasadas.
Urano en Tauro nos impulsa a buscar nuevas herramientas y soluciones creativas. Júpiter en Géminis nos invita a la experimentación y a la búsqueda de múltiples perspectivas. En definitiva, este equinoccio nos llama a un proceso de autoconocimiento y transformación, donde el equilibrio entre la acción y la emoción, lo interno y lo externo, es fundamental para nuestro crecimiento. Temas principales: