El conflicto de Jacob y Labán, ilustra dos dimensiones del perfeccionamiento que Dios quiere y necesita causar en cada uno de nosotros. Las personas espejos y el conflicto entre la carne y el Espíritu, son verdades y lecciones que necesitamos conocer y aprender, para cumplir nuestro propósito y llegar a nuestro destino.
Maranata