Al leer en el libro del Génesis y conocer las debilidades, las fallas y los pecados de la familia de Abraham, Isaac y Jacob, nos sirve para engrandecer la bondad y fidelidad de Dios, así como su paciencia, para que muy a pesar de ellos (y de nosotros) Él persiste en su plan de Redención para toda la familia humana, y en su proceso de perfeccionamiento de los escogidos para que se pueda dar de forma legítima la aparición del hijo de Abraham: Jesucristo. Mateo 1:1