En el capítulo 39 de Génesis, encontramos la prueba de fuego para el carácter de José, la cual superó debido a sus convicciones, que le generaron integridad en su conducta. El temor de Dios, el respeto por la autoridad de su amo, y tener claro su destino, le dieron la fortaleza para no sucumbir al acoso sexual laboral, que le imponía su dueña.
Las circunstancias que tuvo que enfrentar fueron muy adversas, pero había mucho en juego; mucho que perder, por un momento de pasión.
2 Timoteo 2:22 dice: Huye de las pasiones de la juventud.
Maranata