Al margen de la bendición del primogénito, que trata el capítulo 27 del Génesis, podemos encontrar los principios de la bendición paterna. Hay tanto poder en la bendición de los padres, que el trabajo del enemigo se ha enfocado en que éstos abandonen sus hogares o si no lo hacen, en que estén ausentes emocionalmente, o peor aún, que abusen de todas las formas posibles.
Como padres creyentes, apliquemos dos principios de lo que la bendición paterna es: El toque físico intencional afectivo y las palabras de afirmación. Mañana consideraremos otros dos principios.
Maranata.