No puede ser más lamentable el final de la vida de Lot, tal y como lo registra la escritura, en Genesis 19:33-38. Sin esposa, en un doble incesto, que da como fruto dos de los pueblos enemigos de Israel y del plan de Dios: Moabitas y Amonitas. Sin legado con el cual ser recordado; y todo esto debido a las fallas en su carácter, que sin corrección, las cargó hasta su final.
Para que tu vida termine bien, depende de cómo la vives cada día.