Háblame, Tu presencia es la montaña pedregosa que empiezo a trepar, llegar hasta tu cima es mi meta para comprenderte desde las alturas, cada paso que me lleva a ti y a tu forma de ser es una nueva aventura. sí por cosas de la vida me caigo porque no soy buen trepador o porque no sé agarrarme de tus raíces, háblame, no me digas qué debo hacer, dime en qué he fallado.