Era un cálido día de verano cuando Eva, una intrépida arqueóloga, recibió una carta misteriosa de un viejo amigo, Iván, quien años atrás había desaparecido sin dejar rastro. En la carta, Iván revelaba haber descubierto un antiguo mapa que indicaba la ubicación de una isla perdida, un lugar envuelto en leyendas y mitos sobre un tesoro que había permanecido oculto durante siglos. La carta terminaba con un mensaje críptico: "Si buscas la verdad, ve a la isla antes que el tiempo se acabe."