Tras veinte años en casa de Labán, el ambiente se volvió hostil. Entonces Dios le habló a Jacob con las palabras de Génesis 31:3: Vuélvete a la tierra de tus padres, y Yo estaré contigo. Era tiempo de cerrar ese capítulo. Aunque Jacob actuó con miedo, huyendo sin avisar, Dios lo protegió apareciéndose a Labán para detenerlo. Este episodio nos recuerda que hay temporadas que deben terminar y que debemos salir de ellas completamente, sin llevarnos ídolos escondidos como hizo Raquel. La fidelidad de Dios cubre incluso nuestra cobardía, llamándonos a avanzar confiando en su promesa de presencia. Este es un episodio del devocional Un día a la vez, una producción de la Iglesia Bíblica Soberana Gracia en Santa Marta, Colombia.