En el año 536 d.C., la humanidad vivió uno de los momentos más oscuros (literalmente) de su historia. Durante meses, el Sol perdió su brillo, las temperaturas se desplomaron y una densa neblina cubrió el cielo, sumiendo al mundo en una penumbra sin precedentes. Los historiadores y científicos han identificado este período como "el peor año para estar vivo", una era de hambre, guerras, pandemias y el colapso de civilizaciones enteras.