Dios Y Yo Proverbios 3:7. No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal; En Dios confiamos. Este fue el eslogan en la fundación, de uno de los países más poderosos del mundo; En Dios confiamos. Pareciera que esto practicado, nos hará más fuertes, en todos los sentidos de la vida, materialmente y espiritualmente, cuando nosotros ponemos nuestra confianza en Dios, y no en nosotros mismos, las cosas son diferentes. El texto de hoy nos lo declara, de manera magistral; No confíes en tu propia opinión, teme a Jehová y apártate del mal. Vea esta recomendación tan puntual, que el pasaje nos deja hoy, no confiar en uno mismo, en el sentido de creer que nosotros podemos solos, que somos autosuficientes. El mundo de hoy nos recomienda, dejarnos guiar por nuestro corazón, pero la Biblia no recuerda que engañoso es el corazón, más que todas las cosas. Por ello es mejor, confiar en Jehová, que confiar en el hombre, nos dice la palabra. Luego el texto lo dice; Teme a Jehová, este temor a Jehová, no es un temor de miedo, de pánico, sino de reverencia, de sumisión, al poderío de nuestro Dios reconocer lo que él es, y amarlo por ello. Luego el texto también nos hace referencia, que tenemos que apartarnos del mal, he escuchado a mucha gente hablar bonito, decir que su confianza está puesta en Dios, de hecho su saludo más común es; Dios te bendiga, y lo dicen con tal determinación, que pareciera que su confianza está puesta en Dios. Pero es acá donde queda en evidencia, que su confianza no está puesta en Dios, sino en sí mismo, no se apartan del mal. Por ello el texto, en las tres divisiones que podemos nosotros dividirlo, son las siguientes; No confiarnos en nosotros mismos, depender totalmente de Dios, y apartarnos del mal. Se da cuenta que haciendo eso refleja en el corazón del ser humano, que realmente está confiando en Dios. Por ello la pregunta que usted debe responderse ahora mismo es; ¿En quién está puesta su confianza, en usted mismo, o en Dios? Pero no es solamente decirlo, confío en Dios, mi confianza está puesta en Dios, o en Dios confiamos, sino que debemos demostrar, realmente que estamos confiando en Dios, y de qué manera? pues teniendo temor de Dios en nuestros corazones, apartándonos del mal, y agradando a Dios con nuestra actitud. Por ello la confianza en Dios, no se dice, se demuestra. Es importante que nosotros demostremos, que estamos confiando en Dios, y no apoyándonos en nuestra propia prudencia. Por ello en Dios confiamos. Que Dios les bendiga amados hermanos. Pastores Marroquín