Dios Y Yo 3 Juan 1:11. Amado, no imites lo malo, sino lo bueno. El que hace lo bueno es de Dios; pero el que hace lo malo, no ha visto a Dios. Lo malo es fácil de imitar, el bien es difícil de hacer. Ese es un dicho que se ha vuelto popular últimamente, pero no debería ser así. El pasaje de hoy nos dice que debemos evitar, imitar el mal, y que deberíamos procurar hacer el bien, porque el que hace el bien es de Dios, y el que hace el mal, no ha conocido a Dios. Por ello es importante recordar que lo malo es fácil de imitar, lo difícil es hacer el bien. Pero no sería difícil si nosotros tuviéramos conocimiento de Dios en nuestras vidas. Por ello alguien ha dicho muy atinadamente por allí, que el mal no existe, sino la ausencia del bien, es lo que existe. Dicho en otras palabras, el mal no existe, sino es la ausencia de Dios en nuestros corazones. Porque si nosotros tuviésemos a Dios en nuestros corazones, no tendríamos problemas en hacer el bien, porque Dios habita en nuestros corazones. Así que ahora mi estimado escucha o lector, cada vez que usted esté tentado a hacer el mal, recuerde que tiene a Dios en su corazón, y niéguese hacerlo, porque es mejor hacer el bien, que el mal, y el bien nos indica, que Dios está en nuestro corazón. Para el mundo es fácil hacer el mal, porque no tiene a Dios en su corazón, pero nosotros que conocemos de Dios, el hacer el mal no es nuestra naturaleza, porque Dios habita en nuestros corazones. Estimado hermano o amigo, hoy es un buen día para comenzar diciendo, que queremos hacer el bien y no el mal, que queremos imitar lo bueno, y no lo malo, que queremos tener a Dios en el corazón, y conocerlo mejor cada día. Porque hoy el texto nos dice que no imitemos lo malo, sino el bien, porque si hacemos el bien, somos de Dios, si hacemos el mal, no conocemos de Dios. Así que hoy nosotros procuremos solo hacer el bien, y de esta manera, manifestaremos con nuestro actuar, que conocemos de Dios. Déjeme recordarle un hermoso pasaje que encontramos también en la Biblia que nos dice; Que no nos dejemos vencer por el mal, sino que vencamos con el bien al mal. Hoy es una buena oportunidad, para mostrar que Dios habita en nuestro corazón, hagamos el bien y no el mal, porque Dios está con nosotros. Nosotros no vamos a imitar lo malo, sino vamos a hacer el bien. Que hoy sea el primer día del resto de nuestra vida, que todo el tiempo vamos a hacer, que nuestra vida valga la pena, haciendo el bien. Que Dios les bendiga amados hermanos. Pastores Marroquín