Dios y Yo Habacuc 2:14 Porque la tierra será llena del conocimiento de la gloria de Jehová, como las aguas cubren el mar. Esta es una profecía dicha por el profeta Habacuc, que pronto tendrá su cumplimiento. Cuando el texto de hoy nos dice que toda la tierra será llena del conocimiento de Jehová, nos está declarando una profecía maravillosa, que nosotros aún no hemos podido observar. Cuando habla del conocimiento de Jehová en la tierra, está hablando precisamente del dominio, del gobierno de Dios sobre el globo terráqueo. En la oración modelo, Jesús nos decía que debíamos incluir el deseo de que el reino de Dios fuera como en el cielo también en la tierra. Y es que eso es precisamente lo que el mundo debe saber: que el reino de Dios un día se instaurará por completo en esta tierra, y todo lo que existe será lleno del conocimiento de Jehová. Estimado lector o escucha, qué maravilloso es poder confiar en Dios, poner toda nuestra esperanza en Él, saber que Él es el dueño de todo sin necesidad de que se nos imponga, reconocerlo como Salvador y Rey. Ese conocimiento nos hace a nosotros diferentes al resto de personas, que tendrán que conocer el poderío de Dios, y para ese momento quizás sea demasiado tarde para poder arrepentirse. Tendrán que aceptar el reino de Dios, que se instaurará en esta tierra. Cuando nosotros hablamos de ese conocimiento de Dios que llenará la tierra, estamos hablando de que todos van a saber quién es Dios, pero no solo sabrán, sino que también se someterán a su poderío. El profeta Habacuc, profetizando en esta maravillosa profecía, sin duda podía observar cómo todo el mundo rendía honra y gloria a Dios, al estar lleno del conocimiento de Dios. El texto termina diciéndonos: “como las aguas cubren el mar”. Así será el conocimiento de Dios en las personas en ese entonces: completa su misión al conocer quién es Dios. Estimado lector o escucha, no sé cuántas veces usted se ha sometido al conocimiento de Dios, pero someterse al conocimiento de Dios no es solamente saber que Dios existe, sino reconocer cada uno de sus preceptos y mandatos, y cumplirlos con la ayuda del conocimiento de Dios que tengamos. Estimado lector o escucha, si usted aún duda de algún atributo de Dios, es porque el conocimiento de Dios no es pleno en usted aún. Hoy quiero invitarle para que pueda iniciar, sometiéndose al conocimiento de Dios, a saber más de Él, a conocerle más íntimamente, y saber que un día la tierra será llena del conocimiento de Jehová. Que Dios les bendiga, amados hermanos. Pastores Marroquín