La Caída de los Muros de Jericó
En un tiempo de promesas divinas y conquistas sagradas, el pueblo de Israel, guiado por el valiente Josué, se enfrenta a una ciudad inexpugnable: Jericó, protegida por gruesos y altos muros. Sin armas ni asaltos, el plan de victoria no era militar, sino celestial. Durante seis días, los israelitas marchan en silencio alrededor de la ciudad, obedeciendo cada instrucción de Dios con fe inquebrantable.
El séptimo día, tras rodear la ciudad siete veces y hacer sonar las trompetas del jubileo, un grito unificado del pueblo retumba en los cielos. En ese instante sagrado, los muros se desploman por el poder de Dios, no por la fuerza humana.Esta historia no solo narra una victoria militar, sino una lección eterna: cuando el corazón obedece y confía en el Señor, incluso lo imposible se vuelve realidad.
La caída de Jericó es un canto a la fe, a la obediencia y a la fidelidad divina que transforma los muros más imponentes en polvo bajo nuestros pies.