Vine a MONTREAL, sólo para reencontrarme; un requerimiento interior que no comprendía del todo. Para quienes amamos la cultura, esta ciudad es un destino infaltable. MUSEO DE ARQUEOLOGÍA E HISTORIA, MUSEO DE BELLAS ARTES, MUSEO DE ARTE CONTEMPORÁNEO, etcétera. Y muchos otros atributos, casi todos en el VIEJO MONTREAL; como la BASÍLICA NOTRE-DAME. ¿Edificios religiosos? El ORATORIO DE SAN JOSÉ -la iglesia más grande de CANADÁ, cuya cúpula es la segunda más grande del planeta-, NUESTRA SEÑORA DEL BUEN SOCORRO, la CATEDRAL ANGLICANA DE CRISTO, y varios más -por lo que llaman a MONTREAL “la ciudad de los cien campanarios”-. Algo que me llama la atención, está en el ambiente de sus cafés; una maravilla, al estilo francés. Y me parece deslumbrante su JARDÍN BOTÁNICO; todavía impactado yo por sus figuras vegetales realistas. Lo que más más me halagó, fue dar ese paseo en barco por el RÍO SAN LORENZO. Casi dos millones de habitantes en esta ciudad. Cada año, tiene más de setenta eventos internacionales; cuenta con una gran cantidad de universitarios, y posee una desarrollado industria aeroespacial. Dispone de túneles, subterráneamente conectando espacios. Una ciudad de calidades maravillosas, sin duda. Estoy ahora en el hotel BONAVENTURE MONTREAL, disfrutando conmigo mismo de sus magníficos espacios interiores. Quería reencontrarme, y la respuesta fue la idea de pasear por MONTREAL. Entre mis trazadas soledades, tal como me lo proponía, me encontré con mi yo superior; literalmente. Y creo que sí; porque cuando caminé por uno de los pasillos del hotel, es curioso, una señora de unos setenta años nos saludó a los dos en francés. Realización: Múnera Eastman Radio y 1—Multimedia Guion, Actuación, Dirección: Edgar Escobart Producción Ejecutiva: Humberto Acuña Coordinación General: Mónica Acosta Postproducción: Yuldor Botero