La competición está en todas partes del deporte infantil. En los partidos, en los entrenamientos, en el patio del colegio… pero ¿cómo la viven realmente los niños y niñas?En este episodio hablamos de algo clave: no estamos en contra de la competición, al contrario, es una parte necesaria del proceso formativo. El problema no es competir, sino cómo se aprende a competir y qué mensajes reciben los niños por parte de los adultos.Reflexionamos sobre situaciones muy comunes: compañeros que pasan de ser amigos a “enemigos” por llevar una camiseta distinta, rivalidades que rompen relaciones, competitividad llevada al extremo o el foco excesivo en ganar a cualquier precio.La competición bien trabajada educa. Mal acompañada, genera conflictos, presión y conductas poco saludables.
Aquí hablamos de rivales, no enemigos, de deportividad, de modelos adultos y de cómo convertir la competición en una herramienta educativa para la vida, no solo para el deporte.